Hay una soledad que me encanta... que encuentro en mi mundo interior, en la que reflexio y me sumerjo en mis escritos dejando salir eso que trato de sacarme de encima y de adentro. Hay una soledad que me mata, de la que huyo, de la que corro y me escapo no lo puedo controlar ella me encuentra siempre; siempre pierdo con ella... es tan injusta tan desgastadora esta todo el tiempo esperando que deje torcer el braso y que deje esa lagrima un surco, yo me niego, me resisto pero no es tan facil, con los años me cuesta mas. He madurado, ahora me duelen otras cosas, otras acciones me marcan y otros sentimientos me lastiman y me llenan de felicidad. Cuando tuve la gracia de atravesar una alegria, rei hasta que me dolieron las costillas y la garganta parecia explotarme de dolor que contradictorio atravieso una algria sufriendo en el cuerpo... no me importa! lo disfruto. Cuando no esperandomela el destino me robo el motor de muchas de esas alegrias, me confundi; culpe a Dios, al destino, al amor e incluso a la brisa que rosaba su piel... un rio forme con mis lagrimas, se oxido la armadura de mi alma y toda blanda me quede sentada miestras todo desaparecia en un abismo de unos pocos metros. Cuando, casi sin evitarlo recuerdo momentos del ayer... se me mezclan las reacciones, puede empesar con un leve gesto pasando por una sonrisa e incluso una carcajada pero me cansa que termine siempre en un llanto desconsolador que parece nunca terminar. El sueño me atrapa; me duermo asi entre llantos y humedad... lejos ya no reconozco una vida de sueños tranquilos y pacificos... un terremoto me despierta a veces es la preocupacion que me tiene tan pendiente. Mi otro motor llora tambien, no puedo explicar la soledad que siente yo no se que hacer por el, lamento no poder darle mas de todo lo que ya le doy... es fuerte, pobre, lucha por mi y por si mismo, es ahi donde cohincidimos siempre dando manotasos en un oceano tan desolador siempre nos encontramos y nos salvamos... es magico.
No puedo evitar el dolor, el me rodea parece un manto infinito que no calma el frio que siento. Temo por mi, añoro tanto tantas cosas, como ser feliz , dar amor y recibirlo, construir una vida sobre constantes gratificaciones, y cuando digo que temo me refiero a el miedo que me produce cada paso que doy a que no sea el correcto el camino que he elegido y que al final este metida en un callejon sin salida y sin retorno.
Desde mi orilla, veo como se alejan las sensaciones por la que incansablemente lucho todos los días; parecen hojas secas sobre la corriente que una vez que le encuentro la vuelta parece programado me cambia la direccion y es ahi donde nose donde ir, donde me mareo la corriente nunca es la misma cada vez que lo pienso.
Siempre me termino encontrando en el mismo escritorio, sobre el mismo papel con el mismo color buscando palabras para escribir lo mismo una y otra vez. Nunca me canso parece esto ayudarme a sobrevivir... quisiera gritarlo y que los vientos dispercen por todos lados esto que siento, pero no creo que se entienda asi que prefiero mantener todo esto escondido como hasta ahora.
Yeka