Cosa del amor acostumbrado
Anoche me decidí, me acerque a su oído
y mientras hacíamos el amor
le cuestione mi preocupación.
Le pregunte; porque no se quedaba conmigo?
y me dijo, que tenía que entender;
le pregunte si la recordaba cuando estaba conmigo
y me dijo que si, que a pesar de saber que la engaña
odiaría enterarse que ella se lo hace a él.
Cosa rara la del amor acostumbrado
que te lleva a hacer cosas
pero que pareciera que te morís, si te hacen lo mismo a vos.
Le pregunte si pensaba en mí estando con ella,
y me dijo que si; que ella le pregunta porque cierra los ojos
y él expone alguna excusa
pero que en realidad es para imaginarme completa.
Cosa complicada la del amor acostumbrado
que te hace buscar opciones
pero que no se encuentra cerca sino lejos de todo.
Le dije que porque no la dejaba
me contesto que eso era imposible,
le dije que en realidad era la manera de ser feliz
y dejar de jugar al amor.
Le repetí la petición de que se quedará,
que si imaginaba, sería linda nuestra vida
pero solo se limito a sonreír, explicándome
que así como estábamos, estábamos bien.
No conforme con eso, me aleje, jugué un rato con sus cabellos
y volví a acercarme a su oído
con voz sensual le susurre que se quedará
y me confeso que ganas no le faltaban
pero que si lo hacia la magia moriría
y justamente eso era lo que no quería.
Me escondí entre las sabanas, que olían a él,
mientras se bañaba
y pensaba que yo era capaz de amarlo
como él se merecía, sin que sienta la necesidad
de buscar alguna otra opción.
Cuando estuve en la puerta y lo veía alejarse
me di cuanta que el rotulo en la frente me hacía plenamente feliz
y que tendría que conformarme con eso;
con ser su amante.



